Dicen que quien sueña cosas bonitas suele tener días mejores.
En cierto modo estoy de acuerdo, pero cierto es que las cosas que soñamos, ahí se quedan, en los sueños.
Esos momentos de felicidad que anhelamos poseer en un futuro, mediante los sueños vamos construyéndolos, dándoles forma y apariencia.
Pero desgraciadamente, hay que saber mantener a los sueños dentro de la cabeza, y de eso, muy poco gente es capaz, pues en cualquier instante el subconsciente nos juega una mala pasada y hace que bajemos la guardia, permitiéndonos por un momento, un instante, un segundo, un día; dar rienda suelta a ese sueño y vivir lo momentáneamente.
Pero como en todo sueño, toca un momento en que es la hora de despertar y ver que ese sueño no se hizo realidad es tan doloroso como un balde de agua fría.
Se te aflojan las rodillas y solo tienes ganas de caer y dejarte envolver por la oscuridad de la noche, de evadirte bien lejos donde nadie pudiera seguirte, a algún lugar recóndito donde poder expresar tu furia y dejar correr las lagrimas. Un lugar donde nadie te interrumpiera, donde nadie te juzgara, donde nadie te criticara por ser tu misma, por pensar de una forma, por actuar según tus pensamientos.
Un lugar donde te dejaran amar libre e incondicionalmente sin importar nada
Dedicado para ti, en contraposición a lo que has escrito, que te levante algo el animo si es en verdad lo q sientes:
ResponderEliminarEs verdad que dura es la vida,
mas quisieramos no sufrir tanto
y que de sueños estubiera tejida
Pero aunque llena este de quebranto
aunque nos duela seguir el camino
no debemos hundirnos en nuestro llanto
Pese a los muchos momentos mortecinos
con fuerza afrontarlos debemos
pues no todo en la vida es anodino
Ante el dolor no nos postremos,
no se debe pecar de mezquino,
seguir adelante firmes debemos,
hacer de nuestros sueños camino.
Muchas gracias por tus palabras de animo
ResponderEliminar