Existen diferentes temas por el que enfrentarse en un campo de batalla, posesiones, pensamientos, opiniones, etc.
Pero en mi opinión existe un tema en el que muy poca gente se atreve a luchar, ese tema, por supuesto es el Amor.
Cuando amamos nos embriaga una sensación de plenitud, fuerza y coraje que nos hace creer que podemos enfrentarnos a mil batallones y salir airosos sin ningún rasguño. Pobres inocentes que nos dejamos llevar por eso.
Puede que no tengas heridas que no te sangren por fuera, pero sí las acabarás teniendo por dentro, pues ganes o pierdas, tu corazón sufrirá.
Y sufrirá hasta tal punto que llegue un momento en que no quiera seguir latiendo si no es junto al corazón de la persona que amamos.
Pero la pregunta en cuestión, que merece casi una enciclopedia para poder responderla, es ¿por qué muchas veces no luchamos por el amor?
Vamos quejándonos de que Cupido nos trata mal y no nos favorece, pero no hacemos nada al respecto. Dejamos que nos engañen, nos pisoteen, jueguen con nosotros y con nuestros sentimientos. Pero también hay una razón por la que decidimos no luchar, y es que estamos cansados de plantar cara y luchar y que nos fusilen con dardos envenenados y, a consecuencia de esto, ya no nos queda remedio para levantar el escudo y plantar cara.
Otras de las razones por lo que no luchamos es el Miedo.
El miedo que nos surge cuando conocemos a alguien especial y no sabemos identificar qué sentimos hacia esa persona. El miedo que tenemos a que nos vuelvan a lastimar cuando venimos de una mala experiencia. El miedo que existe a volver a entregar tu corazón y te lo vuelvan a rechazar.
El miedo es entendible, pero tenemos que ser capaces de ganarlo, pues no todas las experiencias son malas ni todo el mundo pretende dañarnos el corazón, sino todo lo contrario, y por ese miedo irracional o exagerado, podemos dejar estando escapar a alguien que de verdad nos ama y no nos dañaría por nada del mundo, pues antes de dañarnos a nosotros se dañaría asi mismo, pues esa persona sólo pretende hacernos feliz y hacernos reír y con ese rechazo estamos haciéndole lo que tenemos miedo de que nos hagan a nosotros mismos.
Desde aquí digo que debemos ser capaces de superar esos miedos y entregarnos completamente sin desconfiar.
Me gustaría terminar con una frase de una de mis películas favoritas y la cual utilizo muchas veces para poder seguir adelante:
"Lo más grande que te puede suceder, es que ames..... y seas.. Correspondido"
No hay comentarios:
Publicar un comentario