Todos te evadimos,
queriendo huir de ti,
para no ceder
ante tus caprichos.
Muchas veces te pregunte,
sin entender,
la razón de tus actos
en mi vida.
Nunca me diste una respuesta.
Hoy sin querer,
la descubrí.
Es ahora
cuando entiendo
por qué estoy aquí.
Es ahora
cuando sé
que puedo marchar tranquila.
Ahora que mi misión ha terminado
y ya no queda más por hacer,
tengo que dejarte marchar.
Pero allá donde vaya,
te seguiré cuidando,
porque no tengo
otra misión en la vida,
que cuidarte AMOR MIO.
By Piratica
No hay comentarios:
Publicar un comentario