A lo largo de nuestra vida nos encontramos con diferentes caminos que elegir y nos cuesta mucho saber si el que elegimos fue el correcto o no.
Nunca podremos saberlo o puede que si, tendremos que aprender a vivir con las consecuencias de nuestras decisiones, no todas tienen por qué ser malas, hay algunas que resultan ser nos de mucha utilidad y con el paso del tiempo damos gracias a Dios por habernos guiado a elegir ese camino.
Hay caminos fáciles y otros difíciles, con obstáculos o sin ellos. Sea cual sea tu camino tienes dos opciones: hacerlo solo o en compañía, tú eliges.
Una mano de confianza te ayudará a sortear un pequeño riachuelo, te impulsará a saltar una piedra y no sólo lo hará por ti sino que lo hará junto a ti, juntos podréis enfrentaros a todos los males que se os presenten, dos o más contra uno siempre ha sido un resultado favorecedor.
Esta vida está llena de buenos momentos que merecen ser compartidos y no guardártelos para ti mismo.
Hay momentos expectantes y sorprendentes en los que te gustaría que hubiese habido alguien ahí grabándote para poder recordar contigo ese momento cuando el tiempo os llene de arrugas.
Si te ves en dificultades pide ayuda, no es nada malo ni te hace menos persona si lo haces. Reconocer que se necesita ayuda no es de cobardes por mucho que esta sociedad nos lo haya intentado inculcar.
Sé feliz en tu vida porque nadie lo será por ti y recuerda...
No estás SOLO, mira a tu alrededor, seguro que encuentras a alguien que está dispuesto ayudarte y a caminar junto a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario